Hace unos meses mi perrita Berta se comió un anzuelo mientras paseábamos en la playa.De repente se me acercaron muchas personas, amigos y conocidos, planteándome las peores situaciones: habrá que intervenir cirugicamente, la operación va a ser muy invasiva, dolorosa y … cara: unos 1.000 euros, que debía que abonar al momento. Pasé unas horas terribles.

Yo tuve la suerte que mi Berta al día siguiente expulso naturalmente el anzuelo, pero en la mayoría de los casos la cirugía es la única opción que te permite salvar la vida al perro. Y si no tienes el dinero necesario para abonar la operación, condenas a muerte tu mascota.

Después de tantos sacrificios que se hacen para rescatar los animales, cuidar de ellos, luchar contra el abandono, no podemos permitir que muchos animales sean condenados a muerte porque no hay un servicio de urgencias veterinarias para aquellas personas que no pueden pagar los gastos de una clínica privada.

En momentos donde no hay elección, ¿qué haces si no tienes el dinero suficiente para salvar tu mascota?  Intentando dar una respuesta a estas preguntas, me decidí a fundar la Asociación Urgencias Veterinarias – AUV, para que en cada ciudad de España todas las mascotas puedan ser salvadas en caso de peligro sin tener que privilegiar solo las más afortunadas.